Soy una hija sobreprotectora en sumo grado y no me averguenzo de ello ni me importa lo que piense la gente.
Amo a mi Oka-san. Aunque la gente lo vea raro. Aunque él sea un hombre.
Desde el momento en que estaba en su vientre, yo sabía que le adoraba, sabía que iba a dedicar cada segundo de mi existencia a protegerlo de cualquier cosa y cualquiera que quisiera hacerle daño... aun así, ese que se le acercase fuese mi oto-sama, Hatake Kakashi.
Debo admitir, que el comienzo de mi relación con mi Oto-sama empezó muy mal... pero no podía evitarlo; cuando recién comenzaba mi existencia, pude sentir el resentimiento y el dolor que mi Oka-san Iruka tenía contra él y por ende, yo sentía que era un peligro del cual, mi oka tenía que ser protegido.
Ya ha pasado esa etapa e incluso, me hice enormemente mas cercana a mi oto, pero en ese entonces, lo aborrecía enormemente, a pesar de que ya vivíamos todos juntos; incluso, cuando nació Nibanakeru, lo deteste aún mas si se podía. Pero ya no más. En fin, no puedo evitar sobreproteger a mi Oka... todavía lo hago, si ya no de mi Oto, si del resto de gente malintencionada de la Aldea... es algo que creo, los hijos hacemos por nuestras madres, no?
Asegurarnos de que siempre sean felices.
Él es la madre perfecta; con regaños, castigos y días felices incluidos. Aunque para el resto del mundo, no lo sea para mí lo es y ese es el punto importante.
Recordatorio: Levantar a Mr. Ukki y buscar rapidamente una maceta nueva, antes de que Oto llegue a casa O_O
** Cita - Parte I**
Hace 16 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario